10 Cosas A Saber Sobre Tu Tratamiento Con Láser Soprano ICE

OYM Agencia Admin

10 Cosas A Saber Sobre Tu Tratamiento Con Láser Soprano ICE

1.-Es absolutamente necesario realizar una evaluación previa con una especialista antes de comenzar el tratamiento, indicar medicamentos, enfermedades o posibles reacciones alérgicas. El vello y la piel deben ser analizados para aplicar los parámetros adecuados y seguros para el paciente.
2.- La piel no debe estar recién bronceada antes de la sesión de láser. En pieles blancas deben haber pasado 10 días y en pieles morenas 15 días, para poder realizar la depilación con láser Soprano ICE. Esto aplica para Solarium y cremas autobronceantes. La melanina del vello es lo que atrae el láser por lo que si se expone al sol, la melanina de la piel se activa y el láser será absorbido por la piel, lo que aumenta el riesgo de quemaduras o irritación.
3-Existen tipos de láser que son peligrosos para algunos tipos de piel, tienen una exagerada afinidad con la melanina, por lo que aumentan considerablemente el riesgo de quemaduras en pieles morenas o levemente bronceadas. Láser Soprano ICE se puede aplicar en todos los tonos de piel, incluso en pieles bronceadas entre 10-15 días.
4.- No se debe utilizar ningún método de arranque como pinzas, cera o máquina eléctrica antes de comenzar el tratamiento. La eficacia del láser es específicamente en el folículo piloso el cual queremos debilitar hasta destruirlo. Si arrancamos la raíz todo el tiempo, el folículo crea raíces nuevas por lo que no se va a debilitar y corremos el riesgo de activar nuevos folículos (Pelo nuevo). Además el vello es el que conduce la luz del láser hacia el folículo, si este no existe no tendremos resultados ni una depilación efectiva. El vello sólo se tiene que rasurar o ser cortado con cremas depilatorias, sesión a sesión el vello crece más fino por lo que no existe la preocupación del aspecto “barba” o “pelo afeitado”.
5.- El pelo fino y poco pigmentado o las canas, no responden a la luz del láser. La eficacia de la depilación láser se basa en la capacidad del pelo en absorber la luz. La estructura que logra esto es la Melanina (pigmento de vello y piel), por lo que en este tipo de vello es escaso o no existe, la luz no podrá ser absorbida y llevada al folículo para destruirlo. Es mejor no realizar el tratamiento en vellos con estas características.
6.- El tiempo entre sesión debe ir aumentado, ya que el ciclo del vello se enlentece, por lo que hay que esperar más tiempo para realizar la próxima sesión, no sirve adelantarse, no estará dañando el folículo piloso. En un principio la segunda sesión se realizará alrededor de 1 mes, luego la tercera sesión será a las 45 días y este tiempo entre sesión irá aumentando, hasta que las últimas sesiones deberán ser cada 3 meses aproximadamente.
7.- Si el vello residual empieza a aparecer y aún no es tiempo de la siguiente sesión, se puede mantener la depilación mediante el rasurado o cremas depilatorias, esto permite que la paciente se mantenga estéticamente cómoda. Es necesario esperar ese tiempo ya que se reúnen más folículos activos para destruir en la siguiente sesión.
8.- El rasurado previo a la sesión, debe realizarse la noche anterior o algunas horas antes de la sesión, ya que se debe asistir completamente rasurada sin vellos, recordemos que el láser no quema el pelo sino que el folículo piloso. La queratina existente en el vello se puede derretir y dañar o irritar la piel, además la melanina del vello largo puede absorber la luz del láser y esta quedarse en la superficie y no llegar efectivamente al folículo piloso.
9.- Láser soprano ICE, por su tecnología SHR es virtualmente indoloro, la energía entregada en forma gradual, nos permite ir monitoreando la piel en el momento de la sesión. La piel no recibe el impacto de alta energía en un solo “disparo” el cuál duele mucho, sino que en forma progresiva por lo que la piel se va adecuando a la depilación.
10.- A los 10 días posteriores a la sesión, recomendamos realizar una exfoliación en la zona que se está tratando para ayudar a eliminar el vello que debe caer.